Todos tenemos un artista interior. En algún momento de nuestra vida hemos pensado en dedicarnos alguna rama artística, aunque nuestro sentido del “realismo” no ha alejado de esta idea, porque hemos podido creer que no se puede vivir del arte. A medida que maduramos y adquirimos experiencia, aprendemos que sí es posible y nunca es tarde para volver a sacar ese artista que todos tenemos dentro. 

Independientemente de si nos dedicamos al arte o no, todos poseemos la sensibilidad para apreciar una obra de este tipo, de hecho, podemos disfrutar de las diferentes manifestaciones artísticas que existen, cada día de nuestras vidas, de forma consciente o inconsciente. 

¿Quién es el artista interior?

Nuestro artista interior, es aquel que nos da la capacidad de crear algo de la nada o de ver más allá de lo que vemos. Aquel nos habla a través de la inspiración. Así podemos llegar hacia otra realidad, nutrida de color, energía y vida para darle nueva vida a través de nuestro arte. Para poder ser artistas hay que ir más allá de nuestras autolimitaciones y buscar la belleza. 

Hay quienes dicen que los artistas nos comunicamos con una divinidad individual para crear y no están lejos de la realidad. Y es que es necesario entrar en contacto con nuestro propio Yo Creador para crear algo nuevo con nuestras manos. Una vez que vamos más allá de nuestra autolimitaciones el “yo no puedo” que nos mal inculcaron de niños (en el aspecto creativo), lograremos que las compuertas del arte no se cierren nuevamente y generaremos piezas bellas ilimitadamente.

La creatividad del artista lo sana

La creatividad del artista lo sana

Conectar con su creatividad es el punto base para empezar a ser un artista. Una vez que se logre esto, podemos sentir que sanamos, es decir nos podemos conocer mejor y volvernos una mejor versión nuestra. 

De alguna forma, es volver a ser ese niño que ya era artista de pequeño, pero que se fue alejando de su capacidad de ver la realidad como la veía a medida que crecía. Un artista no tiene ideas preconcebidas al crear, porque si no estaría condicionado para dar nueva vida, así que al crear nos olvidamos del pasado, de lo que nos dijeron que era estéticamente correcto y nos reinventamos en el ahora. 

El concepto de belleza no es el mismo hoy que el de hace unos años y seguirá cambiando. Y el concepto de belleza no es el mismo en cada artista, cada uno tiene su propia estética y debemos dejar que ese artista interior que tenemos la descubra y la plasme en nuestras obras.